Los hermanos Quay convirtieron a Bruno Schulz en una ciudad de madera, polvo y deseo mecánico: un corto donde la animación parece recordar con manos que ya no son humanas.
Extravagancia
Belleza mutante, simetrías bizarras
Cat Soup: el anime que convirtió la infancia en una sopa para muertos
Un gato cruza el más allá para rescatar el alma partida de su hermana. Cat Soup convierte la ternura infantil en una procesión surrealista de muerte, humor negro y hambre cósmica.
La casa lobo: la stop-motion que convierte el hogar en una secta de papel
Cristóbal León y Joaquín Cociña hicieron de La casa lobo una pesadilla chilena donde la animación no da vida a los objetos: los enferma, los vigila y los obliga a obedecer.
Daisuke Ichiba: dibujar como si el papel tuviera fiebre
Daisuke Ichiba convierte el manga underground en fiebre visual: cuerpos quebrados, ternura enferma y belleza mutante dibujada desde un lugar donde el papel parece no estar del todo sano.
Funeral Parade of Roses: Tokio arde en espejo, celuloide y género
Funeral Parade of Roses dinamitó la imagen desde dentro: queer, punk antes del punk, documental y tragedia griega en el subsuelo de Tokio.
Cromo húmedo y carne imposible: Hajime Sorayama y las cybergirls del deseo metálico
Cuando la fantasía erótica se funde con el acero pulido, el resultado no es ciencia ficción: es un sueño lubricado de cromo y luz artificial. Hajime Sorayama no pinta mujeres. Las diseña como si fueran la última máquina capaz de sentir.
Mutaciones del deseo: Cronenberg y la Nueva Carne
Entre la carne y el metal, la fiebre y la máquina, David Cronenberg abrió un portal al cine que aún hoy incomoda: un laboratorio donde la biología sueña con el cromo y el cuerpo se convierte en territorio de colonización tecnológica.
Cosmópolis Deseante: Sexo en Nueva York y la fascinación masculina por un relato femenino
¿Por qué una serie de tacones, cócteles y confesiones íntimas se convirtió en un imán también para los hombres?
Pechos, furia y celuloide: el universo hipertóxico y liberador de Russ Meyer
Russ Meyer hizo del pecho femenino una categoría estética, una declaración de guerra y un fetiche pop. Bajo la piel de sus películas late una América reprimida, histérica y profundamente excitada.
El cómic ‘The Filth’ de Grant Morrison: el multiverso secreto de la pornografía y los gatos
Un descenso al submundo de la mente: pornografía, gatos y existencialismo pop
En el vasto tapiz del cómic contemporáneo, pocas obras desafían y enervan con la misma intensidad que ‘The Filth’ de Grant Morrison. Publicada en 2002 por Vertigo, esta serie de trece números no es simplemente un cómic; es un laberinto conceptual, un testamento de la decadencia cultural y una audaz exploración de la dualidad humana. En un entorno donde las narrativas se construyen al borde del caos y la crudeza, Morrison ofrece una meditación sobre la identidad, la alienación y el deseo en una sociedad posmoderna.
