Daisuke Ichiba convierte el manga underground en fiebre visual: cuerpos quebrados, ternura enferma y belleza mutante dibujada desde un lugar donde el papel parece no estar del todo sano.
Visceral
Carne, pulsión, rabia
Possession: el divorcio como guerra fría del cuerpo
Antes de convertirse en icono de culto, Possession ya era una película filmada desde una ruptura nerviosa: divorcio, cuerpo y Berlín dividido.
Begotten: una película encontrada dentro de una herida
Antes de que el horror analógico se volviera estética de internet, Begotten ya parecía una cinta maldita excavada de una religión sin nombre: muda, granulada, física, casi insoportable.
Liquid Sky: alienígenas, heroína y neón sobre una azotea que no quiere amanecer
En 1982, Slava Tsukerman hizo una película que parece revelada dentro de un tubo fluorescente roto: ciencia ficción de bajo presupuesto, club culture neoyorquina, moda new wave, heroína, sexo, violencia y un ovni diminuto que no viene a salvarnos.
Throbbing Gristle: hacer música como si fuera una escena del crimen
Antes de que lo industrial se convirtiera en etiqueta o preset de distorsión, Throbbing Gristle lo trató como un método de contaminación: música como prueba forense de una cultura dañada.
Óxido, balas y sueños de hojalata: El universo marginal de Maschinen Krieger
En un rincón olvidado de la ciencia ficción japonesa, donde la chatarra tiene alma y las guerras parecen grabadas en Super 8, vive Maschinen Krieger ZbV 3000, un mundo nacido de la obsesión artesanal de un solo hombre y convertido en un mito para coleccionistas, modelistas y fanáticos del sci-fi más sucio.
Cromo húmedo y carne imposible: Hajime Sorayama y las cybergirls del deseo metálico
Cuando la fantasía erótica se funde con el acero pulido, el resultado no es ciencia ficción: es un sueño lubricado de cromo y luz artificial. Hajime Sorayama no pinta mujeres. Las diseña como si fueran la última máquina capaz de sentir.
Mutaciones del deseo: Cronenberg y la Nueva Carne
Entre la carne y el metal, la fiebre y la máquina, David Cronenberg abrió un portal al cine que aún hoy incomoda: un laboratorio donde la biología sueña con el cromo y el cuerpo se convierte en territorio de colonización tecnológica.
Pechos, furia y celuloide: el universo hipertóxico y liberador de Russ Meyer
Russ Meyer hizo del pecho femenino una categoría estética, una declaración de guerra y un fetiche pop. Bajo la piel de sus películas late una América reprimida, histérica y profundamente excitada.
La música de Disasterpeace para It Follows: el nuevo John Carpenter silencioso
Intriga modular en clave minimalista: el legado sónico del terror sublimado en susurros digitales. En el subyugante mundo del cine de terror, la atmósfera lo es todo. Y pocas veces un director y un compositor han logado conjugar sus visiones para crear una obra tan aterradora, fresca y estéticamente cautivadora como “It Follows” (2014). El embrujo sonoro que pervive en este filme es obra de Richard Vreeland, conocido como Disasterpeace.
