Cómo un escritor cínico, alcohólico y políticamente incorrecto se ganó nuestra simpatía.
Éxtasis
Cuando el arte arde y levita
Metronomy: el artificio pop en tiempos de saturación digital
Metronomy siempre ha habitado esa zona liminal donde el pop se retuerce sobre sí mismo y se convierte en un artefacto extraño. Nacido como proyecto solitario de Joseph Mount en su habitación de Devon a principios de los 2000, pasó de programar beats minimalistas en su ordenador a levantar una banda que acabaría reescribiendo las reglas de lo que significaba ser indie electrónico. Nunca fueron del todo mainstream, aunque se colaron en festivales gigantes. Tampoco fueron del todo underground, aunque sus primeros discos parecían más cercanos a un fanzine de bedroom producers que a la radio comercial.
Corte sangriento, alma rota: Ichi the Killer o el sadomasoquismo como tragedia
Cuando Ichi the Killer (Koroshiya 1, 2001) se estrenó en festivales internacionales, las reacciones oscilaron entre la fascinación y el desmayo. En Toronto, repartieron bolsas para vómito como parte del «merchandising». En Rotterdam, hubo espectadores que abandonaron la sala. Pero el director Takeshi Miike —infame artesano de extremos como Audition o Visitor Q— nunca buscó agradar. Buscaba impactar, incomodar… y mostrar que en la herida hay belleza, aunque sea degenerada.
Balas, saxofones y redención: Hard Boiled, el réquiem ultraviolento de John Woo
Cuando las balas caen como lluvia y la cámara baila con la muerte, Hard Boiled deja de ser cine de acción para convertirse en una ópera sangrienta sobre la lealtad, la pérdida y el sacrificio. El tiroteo final no es una escena: es una sinfonía.
‘Memories’ de Katsuhiro Otomo: tres relatos, una misma pesadilla
Antología brutal dirigida por los titanes del anime. En el vasto océano del anime, existen contados proyectos que, con el tiempo, se convierten en verdaderos faros de culto. Uno de ellos es, sin duda, ‘Memories’, una antología animada que emerge de la mente inquieta y visionaria de Katsuhiro Otomo. Este autor, conocido por su aclamado trabajo en ‘Akira’, reúne tres historias independientes en un solo largometraje que exploran las dimensiones sombrías y alucinantes del ser humano.
El arte de los circuitos abiertos en los sintetizadores modulares
Improvisación total como lenguaje sonoro.
En un mundo donde la música se ha estandarizado y digitalizado hasta extremos casi irreconocibles, existe un refugio de autenticidad y caos controlado: los sintetizadores modulares. Estos dispositivos, llenos de potenciómetros, cables y módulos de formas y funciones diversas, representan la máxima expresión de la libertad sonora.
Kamen Rider: cromo ácido en la autopista ochentera del inconsciente japonés»
De mutantes y motocicletas: el rugido tokusatsu que cruzó los túneles neón de los 80 para instalarse como fetiche audiovisual de culto.
Carne oxidada y delirio mecánico: “Tetsuo: The Iron Man” como vómito industrial de la era poshumana
Una pesadilla de metal y deseo: la película que transformó el cyberpunk en arte enfermizo. Shinya Tsukamoto nos arrojó al horno de chatarra donde la carne y el hierro se funden en una danza de horror fálico y mutación urbana.
La patada que cruzó el estrecho
Jackie Chan rodando en España: cuando el kung-fu chocó con los jamones, las vaquillas y el esperpento ibérico. Cuando Jackie Chan pisó la Península, lo hizo girando sobre sí mismo, lanzando puñetazos a 180 bpm y esquivando coches como si los toros de San Fermín fueran de acero. España no estaba preparada, pero tampoco Jackie. Y de aquel choque salió una rareza cinematográfica, cultural y estética que merece ser desenterrada.
Visiones lubricadas: Giger y la pulsión del deseo alienígena
Entre la carne y el metal, H.R. Giger inventó una nueva iconografía del deseo: húmeda, alienígena y cargada de sombra postindustrial.
